
La Asociación de Mexicanos de Carolina del Norte, Inc. (AMEXCAN), en coordinación con la Fundación María Peralta Pérez, celebró la séptima ceremonia de entrega de premios binacionales al liderazgo comunitario, un evento que reafirma el compromiso de la organización de promover, destacar y fortalecer los esfuerzos de liderazgo que apoyan a las comunidades migrantes tanto en México como en los Estados Unidos.
Como parte del 24 aniversario de AMEXCAN, la ceremonia tuvo lugar en la Casa del Campesino en Agua Dulce, Papantla, y reunió a líderes comunitarios, representantes sociales y familiares de los homenajeados, quienes se han destacado por su trayectoria profesional, impacto social y compromiso con las causas comunitarias.
El evento se llevó a cabo en el marco del Mes del Migrante, una iniciativa que AMEXCAN conmemora anualmente del 15 de diciembre al 15 de enero. Durante este período, la organización promueve la reflexión, el reconocimiento y la visibilidad de las contribuciones realizadas por las comunidades migrantes. Como parte de la ceremonia, AMEXCAN y AMEXCAN México también presentaron su trabajo y los logros de 2025, destacando los avances en los programas comunitarios, la participación binacional y el apoyo integral a las poblaciones migrantes. Además, se presentó el Centro Comunitario María Peralta, un proyecto que se ubicará en la misma comunidad y se inaugurará durante la primera mitad de 2026. Este centro servirá como un espacio clave para el desarrollo comunitario, los servicios sociales y el fortalecimiento del tejido social.
Durante la ceremonia, cinco personas fueron reconocidas por sus importantes contribuciones en diversas áreas del trabajo social.
El Dr. Daniel Bello López fue honrado por su liderazgo en la colaboración institucional y educativa, contribuyendo a la creación de asociaciones que fortalecen los procesos educativos de impacto comunitario.
La enfermera Carmen Marín Martínez fue reconocida por su liderazgo en el servicio directo y el apoyo a las comunidades migrantes, particularmente en el campo de la salud.
La arquitecta Blanca Lilia Arrieta Pardo fue reconocida por su trabajo en iniciativas comunitarias destinadas a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones migrantes desde una perspectiva social y centrada en el ser humano.
La abogada Lucía Moncayo Hernández fue homenajeada por su liderazgo en la promoción política y la defensa de los derechos de las comunidades migrantes.
La Dra. Sandra Luz Hernández Mar fue reconocida por su destacada investigación sobre temas de migración, proporcionando conocimientos clave para comprender mejor los procesos y desafíos que enfrentan las comunidades en contextos de movilidad.
AMEXCAN enfatizó que cada uno de estos líderes encarna los valores que la organización ha promovido desde su fundación, incluidos la solidaridad, el compromiso social, el trabajo comunitario y la colaboración binacional. La organización también destacó que trabajar junto a personas como las homenajeadas refuerza la misión de AMEXCAN de construir puentes entre las comunidades, las instituciones y los territorios, promoviendo una experiencia migratoria más digna e informada basada en un marco de derechos humanos.
La ceremonia también contó con una presentación cultural a cargo del Ballet Folklórico de la Escuela Secundaria José María Carmona, destacando la importancia del arte y la cultura como herramientas para la identidad, la cohesión social y el fortalecimiento de los valores comunitarios que AMEX puede promover constantemente en sus esfuerzos binacionales.
«La presentación de estos premios no solo celebra las trayectorias individuales, sino que también destaca el impacto colectivo del trabajo comunitario y la importancia de seguir tejiendo redes binacionales que respondan a las necesidades reales de nuestras comunidades», afirmó Juvencio Rocha Peralta, fundador y asesor de AMEXCAN.
A través de este evento, AMEXCAN reafirma su compromiso de continuar promoviendo iniciativas que reconozcan y fortalezcan el liderazgo social, convencida de que los esfuerzos de colaboración entre la sociedad civil, la academia, el sector de la salud y los actores comunitarios son esenciales para el desarrollo y la justicia social de las poblaciones migrantes.